Criar delincuentes... II


La Biblia, nuestro maravilloso libro de cabecera, es una fuente inagotable de sabiduría y conocimiento. Fue escrita para que sus consejos, mandamientos y pautas de conducta sirvan en todas las épocas. Volviendo al tema anterior, sobre las “reglas para criar niños delincuentes”, les cito a continuación, historias bíblicas donde se deja ver que ocurrió con padres que siguieron lamentablemente estas reglas y las consecuencias que tuvieron.
Obviamente, la Policía de Texas publicó bastante tarde este boletín, lo hubieran necesitado mucho tiempo antes…

Una de las reglas decía:
Empiece desde la infancia a dar al niño todo lo que quiere. De esta manera crecerá creyendo que el mundo está a sus pies.

S.Mateo 14
En aquel tiempo Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús, y dijo a sus criados: Este es Juan el Bautista; ha resucitado de los muertos, y por eso actúan en él estos poderes. Porque Herodes había prendido a Juan, y le había encadenado y metido en la cárcel, por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano; porque Juan le decía: No te es lícito tenerla. Y Herodes quería matarle, pero temía al pueblo; porque tenían a Juan por profeta. Pero cuando se celebraba el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio, y agradó a Herodes, por lo cual éste le prometió con juramento darle todo lo que pidiese. Ella, instruida primero por su madre, dijo: Dame aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista. Entonces el rey se entristeció; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, mandó que se la diesen, y ordenó decapitar a Juan en la cárcel. Y fue traída su cabeza en un plato, y dada a la muchacha; y ella la presentó a su madre.

Seguramente, la Hija de Herodías, cuñada de Herodes, le prometió mucho más a su hija, con tal de hacer desaparecer al acusador de su ilegal relación. Qué futuro tendría esta joven, a quien se le había prometido todo y a quien le dieron todo lo que pidió… Un ejemplo triste de una rica pero desgraciada mujer…


Otra regla sugería:
Al decir sus primeras malas palabras y hacer sus primeras travesuras, celébrelas.
Esto le hará pensar que es ingenioso, lo entusiasmará y motivará a hacer cosas mucho más “celebres” en el futuro, cuando sea más grande.

Job 1
Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Y le nacieron siete hijos y tres hijas. Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales. E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos. Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.

Job era un hombre riquísimo, pero lamentablemente, su control sobre los actos de sus hijos había desaparecido. El era consiente del respeto a Dios en la conducta humana, pero sus hijos no. El trataba de disculpar a sus hijos frente a Dios, lo cual era imposible, porque el descontrol que ellos generaban en sus vidas, los iría arruinando poco a poco. Job tenía mucho respeto a Dios, pero facilitaba a sus hijos todos los recursos para que pasaran su vida divirtiéndose, a costa de deshonrar a Dios


Otra:
Nunca le enseñe nada acerca de Dios. Espere a que sea mayor de edad y que entonces tome la decisión de creer o no en Dios.

Deuteronomio 7:
Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra en la cual entrarás para tomarla, y haya echado de delante de ti a muchas naciones, al heteo, al gergeseo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, siete naciones mayores y más poderosas que tú, y Jehová tu Dios las haya entregado delante de ti, y las hayas derrotado, las destruirás del todo; no harás con ellas alianza, ni tendrás de ellas misericordia. Y no emparentarás con ellas; no darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo. Porque desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirán a dioses ajenos; y el furor de Jehová se encenderá sobre vosotros, y te destruirá pronto. Mas así habéis de hacer con ellos: sus altares destruiréis, y quebraréis sus estatuas, y destruiréis sus imágenes de Asera, y quemaréis sus esculturas en el fuego. Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra.

Deuteronomio 6:6-8
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;

El consejo sabio de la Biblia, es enseñarle a nuestros hijos desde muy temprano las pautas de conducta biblica, llenas de sabiduría para que el ser humano tenga una vida sana y plena. Cuando sean mayores podrán elegir si seguirlas o no, mientras tanto, ellos no tienen sabiduría para discernir entre el bien y el mal y nosotros tenemos el deber de guiarlos. Nunca es demasiado temprano para enseñarles a nuestros hijos el camino a Dios, porque nunca sabemos cuando será demasiado tarde.

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